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miércoles, 25 de agosto de 2010

César

Ayer hubieses cumplido 80, si es que acaso la muerte no te hubiese tomado entre sus brazos mientras dormias.
Ayer hubiese sido un dia con pastel, regalos y familiares de los confines de la tierra, si acaso tu corazón no hubiese dejado de latir.
Ayer hubiese sido uno de los dias mas felices de tu vida, si solamente no te hubieses dejado morir.
Porque la muerte llega a su hora, dia, a su momento, porque no escoje la edad, la raza o el pensamiento, simplemente, es un viento que azota contra todos como espigas al viento.
No ha habido hombre capaz de contarnos lo que es estar completamente muerto, pero ha habido algunos que nos cuentan lo frio de su huesos, al rozar su cuerpo, antes de escapar de sus frias manos al primero momento.
Tantas veces la burlaste, tantas veces escapaste a sus confortables brazos, confortables, porque nadie ha escapado de su abrazo.
Pero como tu escribiste "soy el ultimo de los Benítez que queda"
Abuelo
Aun lloro , pues tu abrupta partida dejo el corazon expuesto a tantas heridas, tantos momentos, tantos recuerdos, y ningun adios como consuelo.
Ayer hubieses cumplido 80 años, y estariamos quiza escuchando tus canciones, o tus historias de osadia, alguna leccion de anatomia tal como las que impartias en los salones iluminados de la UNAM. Quiza solo estubiesemos comiendo un pescado a la luz de la tarde, o porque no, bailando aun con la energia que tenias de Buen caballero moso.

Ahora solo queda tu recuerdo, y tu partida.
Ya no hay mas "pilcates" en mi vida
nunca mas el cantico glorioso de llegada "curri curri curri curri pum pum pum"
ni tampoco el anuncio de bajada "abajejo burro viejo"

Te extraño abuelo, y perdona que mis ojos esten secos a la hora de recordarte, porque aun hay monzones enteros dedicados solo a tu nombre.
Ayer hubieses cumplido 80 años y yo hubiese podido darte un obsequio, un abrazo y un coraje nuevo.
Pero ahora se que el mejor obsequio es llevarte en mi memoria como uno de los hombres mas fuertes de la historia, porque te extraño abuelo, te quiero pero ahora es tiempo de seguir mi propio sendero.
Espero no te entristescas al oir estas palabras, si no que sientas que con orgullo porto siempre tu consejo.
Gracias por tu mas importante consejo en mi vida "o graciosa huida o apasionada entrega, pero nunca en la mediocridad" y el hermoso adagio entonado por nosotros en mis pensamientos "Frente al cabo de poca esperanza, arrié mi bandera"


Cuidate mucho querido viejo
Y recuerda que nos volveremos a ver en un universo u otro. La vida simplemente no concluye tan abruptamente en el cielo o el infierno.
Ahi nos veremos abuelo.
Te quiero
"tu pilcate"
Tu nieto.

Adios Abuelo.

Victor Antonio Amador Benítez