martes, 29 de octubre de 2013

she shall be missed...

Farewell

Aun veo tu silueta en mis sueños...
Aun mis pensamientos huelen a tu perfume...
Aun mi corazón llora...

Veo tu fantasma colarse por entre las rendijas de mi ventana.
La veo formarse en mi casa, en la escalera, en el carro, en mi cama. Ahí estás tu, inmaculada, bella, sonriente.
Te veo con el cabello al viento, con una alegría inmensa, con jubilo en los ojos, como aquellos días tan preciosos...
Veo tus labios pronunciar una cálida palabra, veo tus manos llamándome con un gesto, veo tus bellos ojos y no puedo evitar mas que sentirme solo.
Quiero estrecharte, quiero acercarme y decirte lo mucho que te extraño, que te necesito, que me sofoco sin ti...
Quisiera poderte decir lo mucho que me haces falta y lo negro que ha sido mi camino sin tu mano en la mía.
Quisiera decirte lo solo que me encuentro.

Pero se que eso no podrá ser jamas.
Y lloro para mis adentros. 
Entonces tu fantasma se da media vuelta, me mira de reojo y camina despacio, trasquilo, sin pesar.
Quiero correr a detenerlo, lo necesito. Pero hay algo que me aferra.
Soy yo
Estoy ahi, como en una especie de salto, de desprendimiento.
Me miro a los ojos, y se que en esos ojos cafes y redondos está mi único confort, mi único camino, mis respuestas. Me tomo por el hombro, y solo veo como mi alma mira tu fantasma, una lágrima rueda por su mejilla, la seca y mientras sacude la cabeza como para librarse de un mal recuerdo, regresa su mirada hacia mi con una melancólica sonrisa. Me aferra un poco y me da una palmada.
"Vamos"

Tu fantasma voltea y mi alma camina, alejándose. 
Te dedico una última mirada con lo poco que me queda de corazón y con un gesto te digo "Adios mi amor".
Me alejo y veo que mi alma me espera, me toma por el cuello y veo que su sonrisa es genuina aunque aun turbulenta.
Estamos empezando a cambiar.

Se que ahí sigue tu fantasma, se que cuando me levante seguirá ahí, se que cuando me duerma serás lo último que vea.
Pero se que también me he aprendido a aceptar, estoy aprendiendo a quererme, y a volar sin ti.
Aun hay mucha amargura en mi, aun hay tanto dolor, tanta tristeza, pero poco a poco esa pequeña flama volverá a incendiarme como el hombre que soy.
Solo queda tu fantasma... y algún día también partirá.
Cuidate mucho, se feliz,  que yo intento serlo. 
Adios Mako, mis mejores deseos.
Siempre que me necesites ahí estaré para ti
aunque solo sea tu fantasma.
¡Vive!
¡Yo viviré sin ti!