Addio...
Como pensar si en cada sitio te veo. Me levanto y me duermo con la misma imagen entrecerrada en mis párpados.
Mi día es rutinario, y no encuentro nada de ánimos para hacer algo.
Hay muchas cosas que pensar, muchas variables por descubrir, pues siendo honesto no lo entiendo del todo, es como esas facetas que te enseñan en la prepa con las cuales la mente se defiende de algún suceso traumático. La negación...
Te miro desde donde yo estoy parado, y solo veo como el viento mueve tu cabello. Un tic-tac se oye a lo lejos. Tus ojos miran un horizonte perdido, mas allá de donde la vista alcanza. Tu vestido flota en el aire y yo aquí... esperando que regreses aunque sea un poco la mirada; pero se que no lo harás. Aunque se que pierdo mi tiempo, mis piernas no me responden, no se mueven y tampoco trastabillan, están plantadas como si hubiesen crecido del mismo suelo donde ahora están paradas.
Estoy en la encrucijada de quedarme o partir... No lo se, porque aun no lo entiendo del todo. Te he preguntado que pasaría si me fuera, y en tu respuesta hallé aun más soledad. Trato de encontrar aquel pedernal que nos encendió en un principio pero no lo encuentro y sinceramente ya no se siquiera si vale la pena buscar...
Anteriormente el dolor era inmediato... era como un golpe en el estomago que me dejaba sin aliento pero que poco a poco se disolvía en el tiempo. Ahora es como una gotera de acido, que poco a poco libera mas su ponzoñoso contenido, abriendo, desgastando, oxidando las paredes de mi cordura. El tiempo solo lo acrecienta y los días pasan sin que nada nuevo ocurra.
Te enraicé en cada aspecto de mi vida, en cada minuto de mi respirar. Te encuentro en todos lados, colándote de entre las grieta de las paredes, entre las losetas de la calle al caminar, de entre las ventanillas de los autos mientras van pasando, de entre mi ventana cuando la luz de la luna penetra en mi cuarto y traicioneramente forma tu silueta en las sombras. Cada canción tiene un poco de tu esencia, cada película huele un poco a tu perfume... mi cuarto esta plagado de ti.
¿Qué voy a hacer sin ti?
Lo admito, te odio un poco. Te odio por el daño que me has hecho... por las cosas que yo hubiese deseado de ti. Por las pequeñas atenciones que nunca me diste, y que ahora sé, jamás me darás. Odio a tus amigos, y odio más a aquellos que estaban cerca de ti, porque de verdad aveces ellos parecían algo más grande en ti de lo que yo jamás logré ser... Tu me decías que no era cierto, que valorara tu esfuerzo, que por ellos nunca y que por mi siempre... Pero la verdad es que siempre fue por ellos y nunca por mi, y ejemplos me sobran en la mente.
Quizá es cierto, estoy mal. Si estoy mal, en muchos otros sentidos aparte del que me dispongo a describir. Estoy mal porque no olvido, porque una pelea de los mas simple me afecta demasiado, porque no puedo dejar pasar nada. Porque llevo cuenta del daño... No puedo solo gritar e irme olvidando que pasó. Pasó y eso es lo que llena mi mente, y se esfuerza por recordar hasta el mínimo detalle haciéndome aun mas infeliz. Recuerdo como a mi me abandonaste cuando más te necesite mientras reías con tus amigos. Recuerdo cuando te enojabas por mi cara de disgusto y no te detuviste a tratar de comprender. Recuerdo tus reproches por no entenderte y no poderte comprender. Como me hacías sentir inútil y vacío cuando no adivinaba tu pensamiento y no hacía todo a tu gusto y manera. Todo esto llega a mi mente como miles de gotas acidas... y como dije, es como mi mente se trata de defender. Me estoy purgando de ti. Trato de encontrar un motivo para no amarte, para dejar de quererte.
Lo cierto es que todo lo anterior, aunque no es mentira, no vale la pena... Mi mente está arraigada, quiere correr pero al mismo tiempo se quiere quedar. Es gracioso que la gente comente como la mente y el corazón pelean casi siempre, pero ahora ninguno de los dos sabe que hacer. Ambos están divididos entre el irse o el permanecer.
Se que te hice una promesa, lo juré. ¿Pero es justo?
Siento que tu dolor es nada comparado con el mío... tu lo decidiste, en eso no quiero tomar la menor parte, tu fuiste quien renunció... No Yo.
Por una parte estoy tranquilo... Terminé bien mi semestre y eso es algo que me dolió mucho lograr, pero lo logré y con el mejor ánimo del mundo. Mi familia está bien y agradezco a Dios porque hay salud. Mi cuerpo se recupera un poco de la holgazanería y pretendo seguir así. No me faltaba nada, y ahora solo me faltas tú, entendiendose entonces que no tengo nada y que ahora me encuentro tal y como empecé. Solo. Se que tengo a mi familia, a mis amigos, mi educación, pero están en la categoría de esfuerzo. Con mi familia crecí, a mis amigos siempre puedo acudir y son cáñamos mucho mas difíciles de roer, los lazos que me unen a ellos casi podría decir que durarán por siempre, y mi escuela, bueno, mi escuela solo depende de mi esfuerzo y voluntad. Pero tú, tu eras esa flor, esa ciudad que con tanto esfuerzo trataba de crear. Esa montaña que me maravillaba de solo mirarla. Aquel jardín lleno de recuerdos y de buenos momentos que podaba y abonaba tan celosamente. Era lo que trataba de convertir en mi obra maestra...
Ahora tu te has ido. Y en el porche de esta puerta llueve. Espero sentado que alguien me abra la puerta, pero todo está apagado y no hay humo en la chimenea.
No quiero decirte Adiós pero una parte de mi me dice que no puedo evitarlo.
¿Creen en señales? Yo si...
Ayer fumaba un cigarro cuando de pronto una luciérnaga apareció. Recordé entonces aquel paseo por ese lago, esa noche cuando mientras nos besábamos el terreno se ilumino y un mar de luces se abría paso. Era hermoso... En esos pequeños momentos creí ser amado toda la vida y ser lo más feliz que algún día hubiese podido lograr. Recuerdo que de niño, no mayor a 4 años, ver por primera vez esa misma imagen celestial de un campo iluminado por aquellos pequeños insectos y sentirme tan feliz. Es por eso que ese bello recuerdo ahora le pertenece a tu cuerpo, y en lugar de producirme felicidad, solo amarga mi corazón. Termine mi cigarro algo perturbado. Esa luciérnaga que significaba, ¿Qué volverías? ¿Que intente se feliz? Cabe señalar que en mi casa no hay ni una sola luciérnaga, y en los 6 años que llevo ahí es la primera que veo.
Recuerdo estar escuchando una canción de mi agrado, buscarla y encontrar que es del mismo artista que hizo el soundtrack de una película que tu misma me prometiste ver conmigo... Carajo. Hay miles de artistas y miles de canciones, por no decir que también hay miles de películas... Por qué demonios coincide contigo.
Trato de pensar, de distraerme, de hacer nuevas cosas. Me he propuesto metas y algunas logran arrancarme una sonrisa, pero la verdad es que muy en el fondo estás tu. Los días se hacen cada vez mas nublados y solo quiero dejar de pensarte. Quiero poder tirar el teléfono a la basura con la seguridad de que no me llamarás o enviaras un mensaje. La verdad es que estoy seguro de eso... pero no puedo arrojarlo. Quizá un milagro te anime a llamarme, o a decirme "Hola, te quiero". Soy el hombre del Quizá. Siempre espero lo mejor de la gente, siempre espero en la bondad, en el hecho impredecible de que lo mas improbable quizá sea lo mas probable. Guardo esperanzas en todo y todos. Bueno, quizá en todos no... Pero si en la gran mayoría, y esto es lo único que me ha llevado aquí. Esa fe, esa esperanza... Que ahora me están matando... He logrado lo impensable, desde exámenes imposibles de materias imposibles, hasta acciones que sorprenden a mi interior y me dicen "¿Tu hiciste esto?", he logrado buenas cosas de mi vida que lamentablemente no siempre me reconozco.... Pero tu siempre me diste a entender que la esperanza es inútil, que la fe no existe, y que solo se tiene lo que uno lleva encima. Me niego a creer en tu verdad, porque yo he construido mi mundo con fe y esperanza, que después hago actos reales en mi vida diaria. ¿Por qué no ves que me estás lastimando?
Tu fuiste mi acto mas grande de fe, mi bastión, mi valuarte de Santiago, mi piedra, mi morada, mi muralla, mi obelisco, mi monumento, mi sol, mi luna. Mi todo... En ti deposite mi mayor confianza, en ti deposite mis mejores esfuerzos y lo mejor de mis virtudes, lo mejor de Victor Antonio Amador Benítez... Ahora veo que quizá fue siempre mi error... Por no saber mesurarlo, por no saber repartir y dejarme solo un pequeño cuarto para mi solo. Pero sigo creyendo y esperando. Soy hijo de mi Madre, y así entregamos el amor, sin mesura, sin condición, solo amar por amar. Pero ahora veo que tal vez, y solo tal vez, podamos estar mal. Errados, equivocados...
Ni todo el amor ni todo el dinero, pero recordaras esa nota que te escribí donde con esa frase en juego te declaraba que todo mi amor era tuyo y que en lo económico lo poco o mucho que tuviese, también era para ti.
No miento, tuve muchísimos errores. Fui celoso y posesivo, necio y testarudo. Poco cooperativo y mal escucha. Pero jamás deje de intentar mejorarme por ti, jamás deje de intentar comprenderte a pesar de estar ciego. Jamás desistí en grabarme todo lo que me decías y en mi mente armar mejor la frase y tener entendimiento.
Quizá no fue el mejor amor de todos, quizá fue muy celoso o muy cerrado, pero era con todo lo que poseía, con todas mis fuerzas, con todo mi aliento, con todo mi ser, y por sobre todo, era solo tuyo.
Ahora todo me dice que te iras, y ni siquiera guardo esa pequeña euforia por creer en que volverás. Solo me digo a mi mismo "admítelo, acéptalo"
Es cierto, tu has vivido poco y bueno, aunque digas que yo he vivido mucho, pues espero vivir mucho mas. Pero yo quería tener a alguien a mi lado para compartirlo.
Ahora veo mi pasado y se que lo tenía todo, y a diferencia de muchos, yo si lo supe valorar, es por eso que mi conciencia está tranquila. Ahora me falta lo que yo más quería cuidar.
Has que este dolor valga la pena y vive... Sin miedo, atrévete, deja de llorar y levántate. Deja de quejarte sobre el pasado como tu me dijiste alguna vez, y comienza a actuar. Lamentablemente lo único que puedes cambiar es a ti misma, así que así será gran parte de la vida. Acéptalo, así como yo acepto mi herida. Deja de ver esas series y canciones que solo hablan de chicas perdidas, eso no ayuda. Anímate, aprende a hacerlo, busca gente y cosas que hable de superación, y no me refiero a libros de autoa-yuda, sino a personas que sean fuertes, que hayan salido adelante, busca series, libros, canciones, que hablen de pelear y de ganar, no de más problemas. Se que buscas comprensión y quieres entender ese dolor, y que no es la forma en que tu hacer las cosas. Pero mientras mas mires ese pozo de perdición mas te acostumbraras a el, y te harás prisionera. Tienes que aprender a cambiar, puedes cambiarte y seguir adelante sin tener que conocer cada detalle de tu dolor. Esa es la magia del ser humano, de poder cambiar. Cambia, es buen tiempo de probarte a ti y a todo tu rencor que eres más.
Dices que no comprendo, pero comprendo en mi mundo lo que tu sientes, y para ser honesto eso en mi significa mucho, aunque no sea valioso a tus ojos.
Siento la soledad cuando veo que todo ese camino será al lado de alguien más y ahora pertenecerás a otra persona, que tu cuerpo, tu rostro, tus labios, tu aliento, serán por alguien más... Pero yo acepto lo que pase y bueno, yo también puedo seguir y encontrar en alguien quizá lo que me hace falta...
Quizá encontrar en alguien más... quizás...
Sigo pensando aun, si irme o permanecer... si lo valores un poco, no lo se. Si es lo mejor para ti, mas que para mi mismo, y aun en mi dolor siempre busco que sea lo mejor para ti.
Espero aun que un día me digas que quieres verme aunque creo que estarás pensando mas en lo que tu piensas es mejor pero no para mi... Eso es algo que hasta ahora no puedo perdonarte... que siempre piensas en lo mejor, pero no en lo mejor para mi, en lo que me hace feliz... En el amor está la necedad y la razón al mismo tiempo y aveces la felicidad merece preponderancia al bienestar...
Pero sigo en la misma encrucijada.... Espero encontrar una respuesta y que también sea sano para mi...
Yo Te Amo P...
Tenían razón Sergio y Daniela... El amar se aprende aveces con las pruebas, y yo he aprendido en todo este trayecto. A que puedo decir que Te Amo...
Si tu lo dejas de hacer o si ya no lo haces o si quizá jamas lo hiciste, no importa... Yo lo ofrezco..
Se da sin condición, sin consentimiento...
Espero algún día verte y sonreír, me agrada tu compañía, aunque justo ahora parece que lo "mejor" es que te diga Adiós... Esta montaña nevada me ha golpeado con una avalancha y desde el punto donde estaba hasta donde he caído parece irreal lo que había logrado. Ahora estoy en un peñasco sin salida, y miro si intentar seguir subiendo y rehacer mi camino, o bajar y buscar algún sitio donde pueda permanecer y Pertenecer...
Espero que las señales no se equivoque... Espero que tu estés bien, que encuentres esa felicidad en ti. Espero algún día perdones lo que te digo y que valores el porque, aunque una pequeña parte de mi espera que algún día valores lo que fui.
Te Amo...
Adios...