lunes, 19 de octubre de 2015

Flip Shit


Siento que es justo el momento para ponerme histérico.
Justo el momento para que todo mi mundo se vuelva loco.
Creí que ya había vivido cosas malas, pero justo ahora creo que de nuevo me he quedado sorprendido de mi capacidad para autodestruirme.

Ayer de verdad me di cuenta que vivo demasiado deprisa, que todo lo quiero rápido, que todo debe de ser antes de tiempo y que solo así seré feliz. Que por mi, exterminaría a la mitad del mundo, porque considero a la raza  humana la mas inútil de las creaciones de Dios. Somos egoístas, traidores, mentirosos, deshonestos, desleales, amamos al dinero en lugar de nuestro hermano, y si por nosotros fuera, venderíamos hasta el aire que respiramos. Dejamos que unos pocos tomen el poder y muchos otros sufran las consecuencias.
Odio al mundo.
Pero por sobre todo; me odio a mi mismo.

No se el momento exacto, ni la razón real, pero de un momento a otro, mi núcleo se rompió.
Fue similar a como el agua rompe las rocas, una gota se congelaba en una grieta, se expandía y hacía una grieta mas grande. Se evaporaba, se llenaba de nuevo de agua y volvia a congelarse haciendo una grieta mayor y mayor. Sentía como la grieta se agrandaba en mi corazón, pero jamás le presté atención. Pensé que se me pasaría, que era un ataque de nervios o algo así, jamás he sido una persona depresiva o con tendencias hacia la tristeza. Pero no lo entendí hasta que todo mi nucleo, estaba partido al medio.
De pronto mi mundo dejó de tener color, las cosas que me producían una inmensa felicidad dejaron de importarme. Gradualmente y casi de manera imperceptible, todo fue cayendo a segundo plano. Primero mis amigos, luego mis pasiones, luego la comida, pronto mi familia, y hasta mi ángel pasó a segundo término. El último escalón a mi infierno fue que pronto yo me deje de importar, de dormir, de comer, de darme igual la escuela y mis sueños, la muerte se hizo pronto un pensamiento de compañía, y hasta mis sueños muertos parecían cosas de "Hueva".
De pronto soñaba con lillian, con meli, con Mako, con Paula, pero todos sueños perdidos. Sueños que no tenían pies ni cabeza, ni lógica y que solo me hacían sentir aun mas solo.
Cuando el hombre alegre llora, es momento para perder la cabeza. Pedí ayuda, y nadie me ha tendido la mano, mis "mejores" amigos, prefirieron alejarse. Mi familia solo pretende que hará algo. Yo mismo he abandonado la idea de ayudarme y eso es precisamente lo que más me mata.
No puedo desahogarme en nada ni nadie. El llanto y yo somos desconocidos y el alcohol o el cigarro saben lo mismo a un vaso de agua. Tengo el centro muerto.

Siento dolor y al mismo tiempo no siento nada, no me interesa nada, y lo que menos me importa es morir.
Necesito ayuda, necesito alguien, necesito un pequeño milagro, que por lo menos me diga que si yo me he abandonado, a alguien le importa mi alma, sino Dios, alguien, que me ayude a salir de aqui...




No hay comentarios:

Publicar un comentario