Así es, solo cállate.
Y sigo sin entender, que la vida jamás me pedirá mi opinión, que mis palabras que ladrillos son espinas que estorban en el razonamiento. No construyen, no crean, solo entorpecen su "grandiosa" labor de pensamiento.
Si, tienen razón, para que chingados me esfuerzo, si siempre será el mismo resultado.
Hoy me veo como el coyote de corre-caminos. Lo intento y lo intento, y por más que deseo, mis planes, siempre me sale el tiro por la culata. Pero espero y hoy sea la última, esa última que siempre dicen los borrachos y nunca llegan, pero que ahora si se tiene toda la intención de cumplir.
Escuchar, hacer, rendir y callar, es todo. Es el papel que me corresponde, y en verdad callarme. Como el "Buen hijo" que deseas, como el respetuoso y correcto hijo que siempre quisiste pero que el méndigo destino solo te concedió a mi. En verdad, no solo en casa, en la vida, mis palabras solo dividen, solo llevan a un triste desenlace.
Quizá deba seguir ese viejo consejo, callarme, la vida parece mas simple, sino digo nada, no tengo lazos que destruir, sino digo nada, no tengo opiniones encontradas, sino hago nada que no se me haya ordenado, mi tranquilidad parece asegurada, y si me guardo mis buenas intenciones para mi mismo, no "chingo" a nadie por mis "pendejadas".
Parece la solución, solo espero aguantar antes de que me tenga que empezar a morder la lengua para callarme lo que creo. Que mis obras hablen por mi... pues bien. Así será.
Feliz Pinche Año Nuevo....
Te Extraño mucho Papá, por que sea como sea, siempre me prestaste tu oído a lo que tuviera que decir, pero esos tiempos no serán más...

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